sábado, 15 de enero de 2011

POR UN AMOR…


Si alguna vez has sido abandonado puedes entender perfectamente este terrible sentimiento de sentirse tan miserable como para que otra persona decida no continuar el camino contigo y sentir que ya no eres suficiente para alguien, pero si realmente crees q eso es terrible aún falta lo peor, el reemplazo, no solamente no eres suficiente sino que ahora te ponen frente a la cara a esa persona que si cumple con los requisitos y expectativas que tu no pudiste cumplir.
Yo no entendía q fue lo q paso como para q sus planes ya no me incluyan, ¿porque ya no habría mañana? ¿Porque  se quería quedar con ella y no conmigo? ¿Se había cansado ya de mí y estaba de sobra?

Esas y muchas más son las preguntas que pasaron por mi cabeza aquella noche en la que yo iba por la calle rumbo a  casa , con el único propósito de llegar a mi destino sin que mis lágrimas me delataran en plena Av. Huaylas, el jamás me menciono nada sobre ella, pero yo lo sabía, yo sabía perfectamente porque me dejaban, pero  no fui capaz de pedir explicaciones , ni tan siquiera hacerlo sentir mal por su decisión , yo la respete e hice mi mayor esfuerzo para demostrarle que estaba mandando a la mierda a una persona madura, esa persona decidió humillarse aún más y le dejo bien claro q no estaba enojada y que por favor si en algún momento quería conversar con alguien podía llamar ella lo iba a atender gustosa las 24 horas del día  ¿seamos AMIGOS, si? Jaaaa!!, aunque en ese preciso momento deseaba con toda el alma ser atropellada.
La  nominación al Oscar la pude obtener cuando entre a mi casa e hice mi mejor actuación para que nadie se dé cuenta que dentro de mí se había destruido algo y estaba a punto de estallar en lágrimas delante de cualquier persona, llegue a mi cuarto y me metí a la cama… llore a mares como jamás había llorado por nadie, me dolía el corazón profundamente , de verdad estaba roto , cuando  la gente dice metafóricamente: “se me rompió el corazón”, no mienten, es cierto y yo lo comprobé esa noche a mí se me había roto  y me estaba desgarrando del dolor. Esa noche fue una mala noche, Me dormí, Me desperté, llore, recordé, llore, me dormí.
Al día siguiente cuando me desperté me di cuenta de que no había sido una pesadilla era cierto, tenía aun ese dolor punzante en el pecho que no me dejaba respirar con normalidad y que me hacía recordar que  me habían dejado con el corazón destruido sin compasión  la noche anterior. Decidí hacer de mis días los  más normales, reír ante mi familia y amigas, poner mi mejor cara y hacer de cuenta que no había pasado nada, pero no pude.  Quería, pero las lágrimas se escapaban de mis ojos,  no quería que nadie me vea llorar, odio que la gente me vea sufrir y  creo que por eso  me despedí tan tranquila y camine serenamente cuándo él decidió terminar conmigo;  entonces yo decidí dejar de llorar, me mire al espejo , con los ojos hinchados y rojos, estaba fea , y pensé: ya no vas a llorar más!, puedes sufrir sí, pero no tienen que enterarse todos que sufres,  y lloraba para adentro, no podía sacar la tristeza de mi interior sufría, pero nadie lo notaba , realmente esa fue la última vez que llore con lágrimas por él , me moría por dentro , me estaba desarmando , pero no lo demostré. Seguía siendo yo, solo que con un órgano menos y varios más en putrefacción.


Aparte de todo el dolor que sentía  al imaginarme que él estaría muy feliz en una nueva relación,  tenía que aguantar las malas noticias como: lo vi con ella en tal y tal y tal y tal lugar, las apariciones fueron múltiples, se pasearon por la ciudad, se pasearon por el barrio, se pasearon hasta frente a mi casa eso más las notificaciones que debía hacerle  al mundo para que dejen de preguntarme por él estaban matándome. Yo estaba llena de razones para despreciarlo pero sin embargo lo extrañaba a morir en mis fiestas, en mis viajes, en  mi vida, lo extrañaba durante todos mis días, deseaba secretamente que el apareciera en aquellos lugares, le dedique innumerables borracheras y solo cruzaba la puerta de salida de mi casa con la secreta intención de encontrármelo  y volvía a mi casa derrotada porque eso no sucedía; le rogaba al  destino que me lo pusiera en frente por alguna casualidad de la vida, creo que le pedía demasiado al destino pero  el destino se hartó de mis ruegos  lo puso frente a mí en una madrugada en la cual yo volvía de una fiesta con una amiga, el con un amigo, algo ebrios todos...mala combinación.

Estuvimos conversando los 4 en medio de la calle y de pronto mágicamente aparecimos en un parque, él y yo en una banca y mi amiga y su amigo en otra banca suficientemente alejadas como para decir que estábamos solos,  hablamos tonterías me mantuve comportándome como su amiga  hasta que el comenzó con sus coqueteos, esa manera que tenía de hablarme y mirarme que hicieron que yo termine estúpidamente enamorada de él,  eso fue para mí suficiente para q yo le dijera con un pedazo de  corazón en la mano  el más sincero: te extraño, a lo cual él respondió con un beso, eso también extrañaba así que le correspondí, nos besamos mucho, lo abrace  nos despedimos y me quede con un signo de interrogación gigante sobre la cabeza, más confundida que al comienzo, ¿el quería regresar? ¿Aún me quería? ¿Que fue eso? No lo supe, pero dormí feliz. Felicidad momentánea porque después me sentí más miserable al ver que pasaban los días y no volvía por mí, que seguía paseándose con ella. Me puso en el lugar de el agarre incondicional puesto al cual yo accedí dichosa, cada que nos veíamos nos besábamos al comienzo me ilusionaba, creía en sus promesas, pensaba que volveríamos, después ya no me importaba , no me importaba nada con tal que él me besara y sentir  maremotos en las venas aunque mi corazón no se reconstruya jamás, el me alimentaba con dulce veneno, y yo caí en lo más bajo, deje que el hiciera conmigo lo que quiera , lo único que quería era que siga formando parte de mi vida, aunque sea de esa manera, me trague el orgullo, la dignidad, mi auto-estima entre muchas cosas más  y  me volví adicta a él.

¿Cómo sanar esa profunda obsesión? ¿Cómo  explicarle a mi alma que se terminó?  Me estaba volviendo loca, pero no quería poner un punto final a nuestra historia,  los celos me torturaban sin parar, el alma se me seguía consumiendo, pero no tenía la más minúscula intención de hacer reclamo alguno, yo siempre deje q el hiciera lo que quería , él tomaba las decisiones en las pocas veces que nos veíamos: hoy  nos vemos ,mañana no, nos besamos, no nos besamos, hoy sí, pero yo me encargaba de buscar las ocasiones, seguí rutinas, prepare encuentros “casuales” en mis largos insomnios, pasaba horas pensando excusas para buscarlo, llamarlo, muchos planes funcionaron, otros no, mi mundo giraba en torno a él y le seguí los pasos hasta que mi locura me comenzó a destruir.

Un día salí con una amiga en común que teníamos y lo fuimos a buscar, tomamos unos tragos, y entre tragos nos contó  con una metáfora lo confundido que al parecer estuvo por mí y por su actual pareja, pero que al final se decidió por ella. Yo no entendí en ese momento la metáfora, pero la entendí al día siguiente en medio de la resaca y los recuerdos. Esa noche el me prometió volver después de 2 semanas , pero no volvió, lo cierto es que algo sucedió conmigo al ver que una vez mas no regresaba a buscarme y que debería planear algún encuentro una vez más , él tenía una relación feliz y yo era su juguete, no quería estar conmigo habían pasado meses de encuentros clandestinos, meses de romperme el cerebro planeando esos encuentros, de usar a las personas para que las cosas me salgan bien, estaba cansada de esos juegos que no traían ningún beneficio a mi vida, yo quería que él se dé cuenta de que yo lo quería, quería que se enamore de mí, quería que lleguen mis plegarias a lo más alto y dejar de mendigarle los besos, yo había sido capaz de muchas cosas pero él no lo notaba,  así que decidí alejarme de él porque a mí me hacía mal amarlo decidí tirar a la basura el estúpido sueño que tenia de que volvamos a ser algún día NOSOTROS.


Deje de buscarlo pero no deje de siempre estar alerta de lo que sucedía con su vida, me entere que la novia estaba embarazada,  me entere que se casaba, me entere que venía otro hijo en camino y muchos chismes más, el día de la boda tenías ganas de salir corriendo del trabajo y pararme en algún lugar estratégico para observar lo que mi cabeza no podía creer, quería ver con mis propios ojos su felicidad, pero no fui, felizmente existen las redes sociales y pude ver su felicidad en pantalla.

Mi más grande anhelo era poder sentarme con él y que me explique cuál fue mi error, quería explicaciones a esas alturas del partido, ya no quería seguir jugando a los besos y encuentros  “casuales”,  quería una explicación para mi alma, yo no podía acomodar mis sentimientos,  quería terminar con tantas penas, pero después de varios años pude entender algo muy sencillo…él no me quería.

 Han pasado varios años desde la noche en la que el termino conmigo y con el paso del tiempo mi corazón sanó, acepte otra relación con una persona que quería sacarme del hoyo  al cual voluntariamente yo había decidido meterme, deje que me ayude y precisamente los años me mostraron los errores que cometí sin necesidad de que el venga a decírmelos, aun siento que esa historia no se cerró por completo , siento que aun quedo una conversación que no se dio, aún sigo interesándome por noticias sobre él, pero ya no las busco desesperadamente, ahora recuerdo aquellos días y siento como si hubiera estado en piloto automático, hacia exactamente lo que el corazón me dictaba sin pensarlo 2 veces, definitivamente ya no soy la misma de hace años y sé que si por cosas del destino esa conversación se llega a dar todo será muy diferente porque yo ya no estoy enamorada de él.


Me costó mucho tiempo y lagrimas físicas y mentales entenderlo  pero por fin lo hice lo adore y lo perdí, enloquecí y recobre la cordura, ahora hay un nuevo amor que me hizo olvidarlo y me curo el corazón, hay un nuevo sol y no hay por fin más dolor.